martes, 31 de julio de 2012

El adiós de Mamá

Querida Hija:
 
Mi respuesta se demoró porque así me parecía que no faltaba tan poco para que te fueras, pero te voy a ser sincera, estoy tan sensible que escribirte lo intenté más de una vez y siempre me pasaba lo mismo, me invadía una angustia tremenda y se me llenaban los ojos con grandes lágrimas de amor.
No es que esté triste, es una mezcla de tristeza, nostalgia y alegría al mismo tiempo.
Tristeza, porque sé que no voy a poder verte y tenerte cerca como todos los días.
Nostalgia, porque pasan por mi mente como una película todos estos años, desde cuando ibas de mi mano al Jardín de Infantes hasta hoy, que ya sos una mujer y caminás sola por la vida.
Lo feliz que me hace saber que, a pesar de todo lo logré, que con la ayuda tuya y de tu hermana todo me resultó más fácil y lo orgullosa que me hicieron sentir siempre de tenerlas como hijas.
Alegría, qué más feliz me podés hacer, si tus logros son como si fueran míos y sin embargo, es mérito tuyo porque vos solita lo lograste.
Tu hermana y yo vamos a estar felices por tu felicidad, pero decir que te vamos a extrañar mucho, es muy poco.
Te deseo lo mejor hija querida y disfrutá mucho este momento que, como ya te he dicho muchas veces, no es más que la recompensa a todo tu esfuerzo y, hoy, estás recogiendo lo que sembraste durante todos estos años.
Mirá que casualidad, cuando el 6 de Agosto tomes el avión, tardarás nueve meses y, cuando te tenga nuevamente conmigo, va a ser como cuando te tuve en mi cuerpo esperando por verte y, la dicha que sentí cuando naciste, en ese momento, así de feliz me sentiré!!!
Hasta la vuelta mi amor, te ama mucho, Mamá.                          
25/07/12

No hay comentarios:

Publicar un comentario